Presentación
La Asociación “Amigos de San Miguel de Foces” surge a raíz de la conferencia dada por D. Bizén do Río durante la realización de unas jornadas Culturales organizadas por el Ayuntamiento de Ibieca.
Dicha conferencia trataba sobre la Historia y estado actual de la ermita de San Miguel de Foces, y tuvo la virtud de aglutinar y empeñar a todo el pueblo en la idea de trabajar para la restauración de dicho monumento y sus valiosas pinturas góticas.
Esta ermita es un edificio del siglo XIII, de transición del románico al gótico, y fue declarada Monumento Nacional en 1916. Con la idea de recuperar y rehabilitar esta parte de nuestro Patrimonio, nació esta asociación, que en la actualidad cuenta con 215 socios, y fue registrada y dada de alta con fecha 23 de diciembre de 1997.
La asociación nace con unos objetivos bien definidos recogidos en sus estatutos:
a) La investigación y estudio del patrimonio cultural e histórico-artístico de la ermita de San Miguel de Foces, así como de cualquier otro lugar o resto arqueológico de interés dentro del municipio de Ibieca (Huesca).
b) La tutela y protección de los valores artísticos de los mismos.
c) La promoción turística y difusión cultural.
d) La colaboración con entidades análogas para la realización de sus objetivos.
En el año 2.003 y después de seis años de funcionamiento y perseverancia, codo con codo con el Ayuntamiento de Ibieca, la asociación vio recompensado su trabajo con el cumplimiento del compromiso de las Instituciones Autonómicas, materializado en el comienzo de las obras de restauración integral de la Ermita, consistiendo en una primera fase en la rehabilitación de la cubierta, retirada de la cal que cubría en su totalidad los muros interiores y la eliminación de grietas y humedades.
Y una vez concluida la segunda fase dentro del año 2.004, consistente en la restauración de las pinturas murales, pertenecientes al gótico lineal, es cuando la Asociación puede al fin ver convertido en realidad el primero y más principal objetivo: la restauración y conservación de la ermita de San Miguel de Foces y sus pinturas murales, que ahora puede decirse han recuperado parte de su salud y esplendor.



